viernes, 29 de octubre de 2010

Intentarlo no cuesta nada.



Se acerca el duro momento; debo afrontarlo. Una visita no cuesta nada; o eso dicen.


A mi, me cuesta la vida. Soy fuerte, ( sí, me miento a mí misma) así que: papá espérame, aunque sea una vez al año iré a verte; debo afrontar tu ausencia como una persona adulta. No sé, porque intento mentirme si sigo siendo la misma niña que viste por última vez.


Esta vez, podré. Me lo he propuesto. Aunque después, tenga mis consecuencias...: malas palabras, malas caras, ausencia...No me gusta que me vean así, por lo que he decidido ir sola.

Yo puedo.

1 comentario: