Acabo de apagar la televisión, esa caja tonta que todos conocemos. Gracias a un documental de la segunda, relacionado con música dirigida a los discapacitados me he dado cuenta lo afortunada que soy. No he podido evitar llorar. Hacía tiempo que no lloraba por ese tipo de cosas, solo lo hacía por personas incoherentes en mi vida, inclusive por mí misma.
Aunque no lo suela reconocer por orgullo ( que pocas veces tengo) he llorado por gente que no se lo merecía, y al final siempre han vuelto a mi vida cuando ya les había cerrado las puertas... Soy una idiota, a la que pueden tener como una marioneta.
Tengo miedo a mostrarme tal y como soy, mis sentimientos... mis opiniones... Miedo a que la sobre confianza en una persona me lleve a una desconfianza por completo... Tengo miedo a que me hagan daño, a que me mientan ( cosa que ya hacen), a todo ello que creo que no me merezco. Soy bastante clara, concisa y sincera; "al buen entendedor ..."
Tengo miedo a que me hagan daño; Me he convertido en un juguetito de cristal que con mirarlo se rompe...
viernes, 26 de noviembre de 2010
Suscribirse a:
Enviar comentarios (Atom)
No hay comentarios:
Publicar un comentario